“Necesidad implacable, difícil de olvidar es el momento en que mate lo poco de humano que quedaba en mi ser. Lo hice solo por diversión, solo era eso: diversión.
Tal vez piensen que estoy loco, tal vez sea el momento de decir la verdad pero no lo haré. No soy tan estúpido, sé que si me descubren la diversión se acabara.
No es fácil imaginarme, mitad humano mitad inhumano. Un amasijo de carne que daría asco a cualquiera. Si, doy asco. Soy horrible tanto por fuera como por dentro, antes era bueno pero la gente me juzgaba por mi aspecto y termine siendo lo que soy.”
Enmanuel no se levanto a cenar esta noche. Era su plato preferido y sus padres se lo habían preparado con gran cariño y dedicación, pues hoy era su cumpleaños. Cumplía ya treinta años. Ya, puede parecer tonto que sus padres se comportaran así, pero lo cierto es que Enmanuel nació con serios problemas en su aspecto que le impidieron llevar una vida normal.
-Enmanuel, te hemos preparado ese plato que tanto te gusta. Ven a cenar. - dijo su padre abriendo la puerta de la habitación de Enmanuel. Al entrar en la habitación se dio cuenta que su hijo no estaba allí, cosa bastante rara pues su hijo era ademas invalido.
Todo había empezado ese día. La policía busco a Enmanuel un gran numero de meses, hasta que las cadenas de televisión se hartaron de emitir la noticia. Se cerro el caso y sus padres ya lo dieron por muerto.
Pero lo cierto era que Enmanuel seguía vivo.
“No puedo echarme atrás, ahora es el momento. Es el día de mi cumpleaños, que mejor día para terminar con todo esto.
Solo es un noveno piso, no sentiré la caída.”
Había signos de intento desesperado de suicidio, algo que Enmanuel ya había intentado un gran numero de veces. Sus padres trataron de ayudarle a buscar el sentido de su vida pero nunca lo habían conseguido.
La ventana abierta y la silla de ruedas justo enfrente, y sin embargo ningún cuerpo en la calle. Ningún rastro del pobre de Enmanuel.
“¿Pero que es esto? Me mantengo quieto en el aire, no puedo caer ni moverme. ¿Que demonios ocurre? Esa luz… Algo me esta elevando por las nubes. Sea lo que sea, ha de ser una maldición. Esto es obra de un malvado Dios o del mismisimo Satán”
Pasaron tres años del suceso. El que fue él padre de Enmanuel salió a comprar el periódico, tal y como hacia cada mañana. Antes se despidió de su mujer y de su hija de dos años.
Allí estaba, con sus gafas y su cara deformada. Cortado en mil cachitos, se veía en la portada del periódico. El titular decía: “Nuevo horrible caso de OVNIS y extraterrestres” y debajo del cual estaba escrito: “Un montón de vacas y animales descuartizados en una granja del norte y apilados en forma circular, en el centro de toda esta masacre de animales se encontraba al joven Enmanuel. Se desconoce el como y el cuando de toda esta situación… [ver pag. 2]” En la pagina dos se encontraban fotos del cadáver de Enmanuel y vistas desde un helicóptero de la figura que los extraterrestres habían formado con todos los cadáveres, ademas de un reportaje a un experto en sucesos paranormales que en síntesis no sabia ni lo que decía.
Curiosamente, ayer fue el cumpleaños de Enmanuel.