Cosas tendiendo a cero

“She was a mink handjob in sarcophagus heels”

Archivos para Diciembre, 2007

La noche no era mala hasta que llegó el amanecer (capítulo 1)

Publicado por Griseo Mitran en Diciembre 30, 2007

Prologo

———————
Capítulo 1: El halcón.

Mi nombre es Denis. Soy un tío rubio de estatura media y complexión fuerte, con ojos marrones, perilla,…

Debido a que fui un pésimo estudiante decidí escoger una profesión afín a mi carácter, y así fue como me hice detective privado. Lo malo, en este trabajo no se gana nada de nada. Eso si, cuando tengo algún que otro cliente no dudo en sangrarle la cuenta corriente.

Aún así dispongo de pocos medios económicos últimamente y es que los clientes vienen a ritmo de cuenta gotas. Y ya se pasaban mis acreedores constantemente para acosarme. Pero, un día, de repente ocurrió algo, alguien llamaba a la puerta.

Miré por la mirilla, y vi que no era un acreedor o al menos no era uno de mis habituales acreedores. Era una chica pelirroja de ojos verdes y rasgados. Vestía lo suficientemente bien para abrirle la puerta sin preguntar si quiera que le pasaba y casi obligarla a sentarse enfrente del escritorio de mi despacho. De hecho eso fue exactamente lo que ocurrió.

-Buenos días preciosa. Pase, pase,… ¿Quiere algo? ¿Un poco de café? ¿O tal vez prefiere té? Oh pero que mal educado soy. Siéntese primero, ahí delante de mi escritorio en ese sillón para invitados.
-Muchas gracias. - dijo en un extraño español artificial, lo que hacía notar más que no era de aquí. - No necesito beber nada, pero muchas gracias.

Se sentó en el sillón que había enfrente de mi mesa, dejando su bolso encima de sus piernas. Se ato una coleta a los pelos, y yo me quedé observándola como un bobo. Cuando se sentía ya cómoda puso las manos sobre su bolso y volvió a hablar:

-Seguramente quiera saber quien soy y el motivo de mi inesperada visita. Mi nombre es Aiko y trabajo en una tienda de exportaciones, de productos de todo tipo, de la que soy la propietaria. En estas época habíamos tenido un gran numero de ventas. Y uno de nuestros productos más codiciados siempre fue una estatuilla en forma de halcón, realizada en materiales nobles: madera de ébano y ricas piedras incrustadas. Pero es terriblemente caro, por lo que nadie nunca hemos podido venderlo. Hasta hace un mes y medio había sido el símbolo de nuestra tienda, era algo así como una atracción de circo en la que la gente se entretenía mirándola. Fue cuando llego un gran millonario que se entero de la existencia de esta, se vendió y nos dijo que al día siguiente se la llevaría. Sin embargo al día siguiente no estaba allí la figura. Desapareció como si nada. Llamamos inmediatamente a la policía y advertimos a nuestro cliente de la tragedia, el cual espera que le devolvamos o el dinero o la estatuilla. La policía no encontró señal de robo alguna, y además no forzaron la puerta. Así que sospechamos en que ha sido alguno de nuestros empleados y…
-Y espera que yo trabaje espiándoles a sus empleados en la tienda, para empezar con la investigación.
-Esa es una buena idea. No se me había ocurrido. Es usted bueno.

Y en mi imaginación siguió diciendo “Y tan guapo, y tan maravilloso,… Oh, ¡Besame ahora!”.

-No es para tanto… Recuerde que todavía no hemos desvelado el misterio. - dije guiñándole con mi ojo derecho. - ¿Cuándo puedo empezar trabajando en su tienda de exportaciones?
-Qué le parece mañana mismo. A las nueve de la mañana abrimos la tienda, pásese por la calle… Oh perdone, tengo tarjetas de la tienda en mi bolso. Aquí tiene una.
-Y aquí tiene una mía usted. Ya sabe si necesita algo, cualquier cosa. Hasta lo más rebuscado posible, incluso si solo necesita hablar. Llámeme al número de móvil que figura en mi tarjeta, siempre estaré disponible y si no lo estoy seguro que la llamaré dos segundos más tarde sin tardar nada. También puede visitarme aquí.
-Oh, gracias señor Denis.
-Hableme de tú, por favor.
-¿De que?
-Nada, no decía nada. Todo bien. ¿Quiere algo más? ¿Un café? ¿O tal vez un poco de té?
-No, gracias. Voy bien servida. Volveremos a vernos, Denis.

Me había hablado de tú, no sé si sin darse cuenta o para quedarse conmigo. Se levanto y salió por la puerta por la que entró, no sin antes levantarme y abrirle la puerta.

Publicado en La noche no era mala hasta que llegó el amanecer | Etiquetado: | 7 Comentarios »

La noche no era mala hasta que llegó el amanecer (Prologo)

Publicado por Griseo Mitran en Diciembre 30, 2007

Prologo

Antes de leer el capitulo primero. Aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira, aspira, suspira,…

Publicado en La noche no era mala hasta que llegó el amanecer | Etiquetado: | 3 Comentarios »

Un experimento extraño e inquietante

Publicado por Griseo Mitran en Diciembre 30, 2007

Mañana estad atentos a este blog, si no los próximos días no vais a entender nada y tendréis que mirar las entradas anteriores para pillar las cosas.

Voy a publicar una pequeña historia por capítulos, tanto aquí como en mi fotolog. Solo que en el fotolog puede que algún que otro día no ponga los capítulos completos y tenga que poner solo una parte de estos, debido que ahí hay una extensión fija. Aquí si los colgaré completos.

Publicado en La noche no era mala hasta que llegó el amanecer | No hay comentarios »

En circulos

Publicado por Griseo Mitran en Diciembre 30, 2007

Maldecí mi alma en cada verso que te dí.
Cada segundo volvía como si de un fantasma se tratase.
Como una repetición constante del mismo capitulo.
Y una voz apagada sin melodía.

¿Que era?
Un ser plagado de ideas basuras que le llenan a cada instante.
Sin materialismo y plagado de inútil romanticismo

¿Que soy?
Una ira controlada,
una vela apagada,
El terrible anhelo de lo que pensaba ser pero no seré

Y en cada parte veo un sueño.
Y en cada rincón observo tu alma.
Aquella caja que pensé que nunca estuvo vacía
Esa presencia que mi carne volvía de gallina

Y ahora soy un esclavo más que se deja llevar por esta espiral,
que gira sin que pueda detenerla.

Sin un brazo que me sujete,
sin un beso que me até,
sin una mirada que me agarré y me ayudé a escapar.
Sin nada,
Porque nada es siempre toda la verdad y nada significa nada.

Publicado en ¿Poesía? | Etiquetado: | No hay comentarios »

Traición

Publicado por Griseo Mitran en Diciembre 30, 2007

-¿Que se siente al ser otra vez una persona cabreada más?
-Cállate.
-¿No quieres oírme?
-No.
-Pero si antes querías oírme…
-Ya no, no quiero escucharte. Siempre me mientes, siempre… Siempre traicionaste. Nunca más sentiré.

Ató y amordazó su corazón y lo metió en el maletero de un coche abandonado. Lanzó el coche al rió más cercano. Se ahogo el corazón en el fondo, y murió con el sonido de los peces intentando abrir el maletero para devorar sus entrañas. Todo porque era un corazón mentiroso y traidor.

Sin corazón, su antiguo dueño fue cruel y despiadado durante toda su vida, sin embargo fue por siempre feliz haciendo sufrir a los demás pues nadie le podía hacer sufrir nunca jamás.

Publicado en relato | Etiquetado: , , | No hay comentarios »

El día en el que se acabo el mundo

Publicado por Griseo Mitran en Diciembre 19, 2007

Tambores anunciando el fin del mundo. Yo aún no me lo creo, vaya que por si acaso luego me lleve una desilusión. Dicen que hoy un tal Dios bajara a la tierra y nos culpara por algo que él nunca nos dijo directamente que no hiciéramos. Yo personalmente no le conozco pero dicen que es un cabrón.

¿Y como uno empieza el día del fin del mundo? Pues como cada mañana me levanto hecho una mierda por culpa del ruido del despertador que no sé si es que de verdad hace tanto ruido o son mis oídos más sensibles por la mañana.

Lo que si sé es que un dolor de cabeza como el mío no era normal. Desde que empece a trabajar de oficinista en aquella maldita empresa, cada vez que empiezo a oír el sonido de las teclas del ordenador es como si un martillo me clavase clavos en diversas partes del cerebro. No tarde mucho en llegar al trabajo, parece que con esto del supuesto día del fin del mundo las caravanas mañaneras habían disminuido notablemente.

Ya me imagino a más de uno en sus casas debajo de la mesa, cubiertos con una larga sabana y emparanoyados mirando al suelo. Otros supongo que estarán buscándole sentido a su vida, algo inútil pues la vida en sí solo tiene un sentido que es el que tu le das es decir: ninguno. ¿Que sentido tiene ser el más rápido de un millón de espermatozoides? Pues darle una alegría a tus futuros papa y mama o darle un gran disgusto a tus futuros abuelos. En cualquiera de las maneras deducimos el mismo sentido, es decir no deducimos nada, que es justo la hipótesis que barajaba.

Habrá todavía alguno que otro que ha sido “listo” y ha dicho que va a aprovechar ese día del juicio final para hacer todo lo que antes no podía hacer, es decir para volverse loco. Yo en cambio he sido previsor y ha sido el único día que he llegado temprano al trabajo. Al entrar me encuentro con uno de los jefes que más mal me caen.

-¿Que haces aquí?
-Lo que hago todos los días, trabajar.
-¿Pero no te has enterado? Es el día del fin del mundo. Lo han dicho en la prensa, la radio, internet, la televisión,… El fin esta aquí.
-¿Estas bien?
-Mejor que nunca. Puedo robar lo que me dé la gana, romper lo que me dé la gana, hacer lo que quiera,…
-Pues tírate por la ventana, si de todas formas luego vas a morir.
-Si, es cierto.

Dicho y hecho. Vivan los días del fin del mundo, así deberían de ser todos. Eramos los dos o tres de siempre en el trabajo, jugamos al buscaminas el mismo tiempo de siempre,…

-¿Alfonso te vienes a tomar un café? - me dijo un compañero.
-Claro, necesito descansar un rato.

El buscaminas es una tarea ardua, no por la dificultad sino por la emoción que supone el que te pillen o no. Por eso siempre tomamos un café durante media hora al día, y a veces esa media hora se transforma en una entera. Tras el breve interludio seguí “trabajando”.

Tras el trabajo, me largue a mi casa como todos los días. En la vuelta tampoco hubo un caravanon impresionante. Las calles estaban casi desiertas, los niños no estaban afuera jugando, los comercios estaban cerrados y con pinta de haber sido saqueados,… Pero el atardecer seguía siendo el mismo, y el color del cielo inundaba las calles como si el ocaso fuera a ser que gobernara este mundo en este instante. De hecho lo sería de no ser por ese señor que quiere destruir el mundo.

Llegue a mi casa, me puse el pijama y me tumbe en el sofá. Encendí el televisor, como siempre la tele estaba hecha una mierda así que decidí ponerme a mirar cosas por internet.

Mucha gente despidiéndose por la blogosfera, otros despidiéndose por sus fotologs,… En fin, nada interesante. Todos creen que es el fin del mundo excepto yo. Es tontería, todo sigue igual ¿Porque hoy iba todo a finalizar? ¿Porque este día estaba marcado como el estado final de un largo conjunto? ¿Y si el mundo fuera cíclico y nunca acabara? Porque que manía con querer que se acabe el mundo.

Al ver que no había nada interesante por ninguna parte me dio por mirar un montón de fotos que había acumulado en toda mi vida. Había fotos de cuando fui pequeño, unas cuantas de cuando era adolescente y salía con los amigos, otras de cuando viajaba por el mundo yo solo y unos amigos, otro montón de cuando empece a viajar por el mundo con mi última novia (la cual murió en un estúpido accidente de trafico),… Me acordé de ella y de su sonrisa, decidí dormir con ese recuerdo en mi mente. Entre aquel montón de fotos suyas y mías, me quede dormido en la noche en la que al amanecer terminará el mundo.

Desperté al amanecer, y como yo predije el mundo seguía en pie. Todo estaba en el mismo orden, la tierra se mareaba dando vueltas alrededor del sol y la gente salia de sus casas como si acabaran de nacer. Por tanto, creó que yo era el único adulto que quedaba en pie.

Publicado en relato | Etiquetado: | 1 Comentario »

La Caja

Publicado por Griseo Mitran en Diciembre 10, 2007

Las navidades pasadas el sobrino de mi novia le regalo una caja cerrada. Era una caja de cartón, marrón del tamaño de veinte cajitas de cds apiladas.

Desde ese día cambio todo. Decidió centrarse en la caja las 24 horas del día. Y cada vez que me acercaba a ella, cerraba su caja y la guardaba.

-Dime una cosa.
-¿Que quieres?
-¿Que hay de interesante en esa caja que llevas con ella todo el rato desde diciembre?
-Nada, supongo.
-¿Seguro que no hay nada?
-Seguro.
-Entonces, ¿Porque la cierras cada vez que me acerco o porque la escondes para que no la vea?
-Porque las cajas también tienen sentimientos, y esta es muy vergonzosa.

“Se estaba quedando conmigo, seguro.” - pensé. Era muy raro. Recuerdo que la conocí una mañana de abril que decidí invitarla a merendar a un bar. Nunca se había comportado así… Esa caja tenía que tener algo extraño.

Pero, extrañamente, un día que se fue a trabajar la dejo sobre la cama. Y no se la llevo a ninguna parte. Estaba ahí, sin ninguna protección ni nada. Cualquier curioso podía abrirla y ver lo que hay dentro. ¿He dicho cualquier curioso? Quería decir yo.

Así que la abrí y ¿Que había dentro? Nada. Vacía, absolutamente vacía. Que gran decepción, ¿Tenía ella razón? ¿O se había llevado esta vez el secreto que escondía la caja con ella? Me fui al baño y me mire al espejo. Y adivinad a quien vi reflejado en él. ¡Era ella! Es decir, mi imagen en el espejo no estaba. Había sido sustituida por la de ella. Mire mis manos y la ropa que yo llevaba. Para nada yo era ella, pero el reflejo de ella estaba ahí en el espejo haciendo los mismos gestos que yo.

Rápidamente me fui para la habitación y abrí la ventana. Nada como el aire fresco de la calle para aliviar la tensión. Pero sin querer vi la calle, y ahí estaba ella otra vez. Replicada en montones de gentes, montones de ella por todas partes. ¿Que demonios estaba pasando?

Era la caja, tenía que ser la caja. Me dirigí hacía ella y la cerré de inmediato. Y entonces vi a mi novia justo enfrente mía, tumbada en la cama.

-Ves como no había nada.

Publicado en relato | Etiquetado: | 1 Comentario »

Publicado por Griseo Mitran en Diciembre 10, 2007

Sueño con sus ojos otra vez, esas esmeraldas que me miran atentamente. Cada vez que la miro es como si me tomase kilos y kilos de alucinógenos, y es que empiezo a soñar con su mirada y no puedo parar. Luego termino confundiendo lo que es sueño con la realidad y veo como mi vida termina siendo parte de esos sueños. Como si esos sueños en mi mente tuvieran consecuencias mortales en mis actos.

Sueño con sus brazos, causa de mi perdida de consciencia. Sueño con el sabor de sus labios, dulce droga destructiva. Sueño con mi alma encontrando la suya, perdiéndome en el gran laberinto de su mente. Y hasta a veces sueño que sonríes solo para mí.

Mis ilusiones han terminado convirtiendo a mi mente en una cabeza llena de mariposas que revolotean entre mis recuerdos, confundiendolos con su aleteo y transformando unos sucesos en otros que nunca ocurrieron pero que a la vez tuvieron lugar en mi cerebro.

Ella, solo tengo como cierto su mirada.

Publicado en ¿Intento de prosa? | Etiquetado: , | 1 Comentario »