Cosas tendiendo a cero

“She was a mink handjob in sarcophagus heels”

Un oasis a 4000 años luz de casa.

Publicado por Griseo Mitran en Febrero 19, 2008

Aviso: Continuación del relato Una parada a 2000 años luz de casa.

Tras varios días buscando un lugar en el que escapar del guía turístico hallé el oasis y me oculte entre las palmeras. Ellos me perdieron de vista, seguramente no me echarán de menos.

Ya basta de tanta explicación pasemos a la acción. El verdadero motivo de mi viaje es la búsqueda de un antiguo tesoro, él cual se oculta debajo de un templo. En dicho templo hay un ser maldito al cual llaman los indios como Boom-boom-bang-bang. Tenía un mapa del lugar. Era emocionante, por fin iba a ser como los antiguos buscadores de tesoros de la historía.

Tras muchas horas de trayecto conseguí llegar a otra especie de oasis gigantes en el centro del cual se hallaba el templo. Sólo que cuando estaba en la puerta vi a un indio que también iba a entrar.

Empuje las puertas y en ese instante el indio me detuvo y me dijo:

-Si vienes a derrotarle, colaboremos.
-¿A derrotar a quien?
-A Boom-boom-bang-bang, ¿A quien va a ser sino?

Hacía ya bastantes años que no practicaba el lenguaje universal del universo, el cual nos obligan a estudiar para poder hablar con los distintos seres que pueblan el espacio.

-Perdona. Tú puedes derrotar lo que quieras, yo sólo he venido por la pasta.
-¿Por la qué?
-Por el tesoro.
-Ah, bueno. Mientras no molestes puedes hacer lo que te dé la gana.
-¿No te interesa el dinero?
-No. Vengo por una cuestión de honor. Si venzo a ese ser volveré a mi hogar como un hombre, si no volveré como un cobarde.

“Extraño comportamiento él de estos indios” pensé.

-Bueno, si me disculpas… Voy a abrir esa puerta.
-De acuerdo.
-Vale, pero quítate de en medio ya.

El hombre se aparto y yo entré dentro del lugar corriendo. El indio entró en la estancia lentamente. Observamos varios espíritus danzando en el lugar. No debía de ser fácil abandonar la vida y escapar de allí al mismo tiempo. Pasados varios minutos salieron por la puerta, la cual se cerro de golpe.

El castillo tenía varios cristales en el techo, como si fueran ventanales. Y como era de día, parte de esa luz entraba. Sin embargo, de repente, todo oscureció como si un demonio hubiese llegado del mismo infierno a matarnos y torturarnos.

No, era peor que un demonio. Era Boom-boom-bang-bang, la oruga gigante de un solo ojo. Y una sola boca. Todo su cuerpo, marrón, rodeaba la sala. La cuestión ahora no era el tesoro si o el tesoro no, la cuestión ahora era ¿Viviría para gastarme el tesoro en comprarme un planeta a mi gusto?

Así que saque dos escopetas desintegradoras de 5 gramos de materia, por cada disparo.

-No decías que no ibas a luchar.
-Si, pero si no puedo irme con el tesoro sin que esta oruga no me deje pasar pues tendré que cargármela.
-Pues procura no molestar y no chillar demasiado.

(Continuará…)

Una respuesta a “Un oasis a 4000 años luz de casa.”

  1. Autodestrucción a 4000 años luz de casa. « Cosas tendiendo a cero Dijo:

    [...] Etiquetadociencia ficción, relato Aviso: Continuación del relato Una parada a 2000 años luz de casa y de Un oasis a 4000 años luz de casa. [...]

Escribe un comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>