Cosas tendiendo a cero

“She was a mink handjob in sarcophagus heels”

Archivos para Abril 8th, 2008

La noche no era mala hasta que llegó el amanecer (Capítulo 11)

Publicado por Griseo Mitran en Abril 8, 2008

Aviso: para capítulos anteriores ver este link: http://cosas7tendiendo7a7cero.wordpress.com/la-noche-no-era-mala-hasta-que-llego-el-amanecer/

Capítulo 11: Bang.

No ha sido sencillo. No ha sido nada fácil obtener la información que buscaba. Los jodidos secuaces de Calypso se ocultan facilmente. Pero soy un tipo duro y supe encontrar a uno débil. Cuando lo hallé le lancé al suelo, y conseguí que su boca vomitara los nombres y apellidos de todos los lugares donde poder detener a Calypso esta noche. En ese momento me sentí tan realizado que decidí llevármelo a comisaría y encerrarlo, para que no dejar rastros de aquel acto de perfección. Sólo por si acaso se le ocurría chivarle algo a su jefe cabrón. Y allí se quedo pudriéndose.

Después de aquello decidí ir a practicar a la sala de disparos. Casualmente Carlos y Adrián estaban allí. Nada más verme entrar, Raúl, que estaba al lado de ellos, se apartó y me dejo su sitio.

-Toma. - le dije dándole en mano tres bolígrafos de colores. Uno rojo, otro azul y un último verde.
-¿Qué piensas hacer esta vez? - preguntó Raúl.
-Me voy a volver de espaldas, y tú vas a pintar todos los puntos que te dé la gana en ese muñeco de cartón. - el muñeco de cartón era la diana. - Yo tendré que disparar a todos esos puntos. A parte, también me lanzarás los bolígrafos desde ese extremo y yo tendré que dispararlos. Cada vez que disparé a un punto me volveré de espaldas, procura lanzarme los bolígrafos cuando yo esté de frente.
-¿Qué? ¿Y cómo sé que no me dispararas?
-Tumbate al suelo. Intenta no ponerte de por medio, aunque bueno eso da igual sabes que no te daré de todas formas.
-¿Seguro?
-Si. ¿He disparado a alguno de mis compañeros alguna vez? No. ¿Verdad Carlos? ¿Verdad Adrián?
-Si, es cierto Raúl. - dijo Adrián. - Es muy difícil que Manuel fallé. Aunque es verdad que esta vez ha elevado la dificultad considerablemente.
-Bla, bla, bla,… Da igual. Si de todas formas sabéis que Raúl saldrá ileso..

Me volví de espaldas. Y al rato Raúl me aviso de que ya había terminado. En cuanto le escuché me di media vuelta, disparé a un punto verde y a uno de los bolígrafos que Raúl me lanzó nada más avisarme. El muy cabrón me había sorprendido, mira que le dije que nada de lanzármelos cuando estuviera de espaldas. Aún así disparé al objeto cuando éste estaba en el aire. Dos, tres, cuatro, cinco, otro bolí exploto en el aire de un balazo, seis, siete, ocho, nueve, diez, y disparé al último bolígrafo. Terminé. Ni un solo fallo de mierda que pudiera estropear el momento de gloria de descubrir que mi puntería estaba en plena forma.

Guardé la pistola y dije en voz alta:

-Nos vemos esta noche a las una en el puerto en la nave de la derecha de la del crimen de la pelirroja. Vendrán refuerzos con nosotros. Raúl tu también vienes, así que procura no salir corriendo como la última vez. Más que nada porque quedarías como un cobarde ante tus compañeros del cuerpo. En fin, me voy ya. Hasta luego.

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