Cosas tendiendo a cero

“She was a mink handjob in sarcophagus heels”

Archivos para 'bestia' Categoría


Aquellos primeros ojos verdes…

Publicado por Griseo Mitran en Mayo 3, 2008

“Y lo que pasó anoche no era ningún error. Todo era cierto, cada espasmo, cada tembliqueó, cada sudor frió, cada palpitación, cada mirada vacía al infinito, y cada sentimiento muerto de risa en la caja fuerte.

No, nada de ésto pasó. Nada de ésto ocurrió. Mentí, lo siento no puedo olvidarlo. Sin embargo me siento bien. Está mal y me siento fenomenal. ¿Quién soy? Lo olvide por el camino, mientras te seguía hacía tu portal con aquella larga navaja.

Los chicos tenían razón, son tan bonitos tus ojos. Pero lo son más fuera de sus cuencas. Anoche lo comprobé.”

Eriaka miró su primer trofeo entre sus manos. Definió el termino verde en el color de aquellos ojos. Aquella mujer siempre se burlo de ella, y ahora recibía su premio por su crueldad.

Tal vez era esa droga la que le había trastornado su cerebro. Ahora no sentía ni pena, ni rencor, ni lastima, ni nostalgia, … Fuera como fuese, tras tomar aquella sustancia algo había cambiado en su ser. Era aquella bestia en la que se transformó. Aquel ser brutal y despiadado, que asesinaba y se alimentaba de los humanos.

Pero su psique humana también había cambiado. Ahora sentía agrado a todo lo relacionado con la muerte de otros. Siempre le había encantado el color verde. Es por eso que guardo esos ojos en una diminuta caja, y ésta en su bolsillo.

En realidad no sabía a quien acudir. Pero de repente sintió que alguien la llamaba desde lejos. Se acercó, era un hombre que había presagiado la escena y que se arrodillo ante ella. Le prometió darle cobijo y protección. Su nombre era Eanos y era el jefe de la secta de los seguidores de Hades.

Publicado en Eriaka, bestia, microrelato | Etiquetado: , | 1 Comentario »

Autodestrucción a 4000 años luz de casa.

Publicado por Griseo Mitran en Febrero 23, 2008

Aviso: Continuación del relato Una parada a 2000 años luz de casa y de Un oasis a 4000 años luz de casa.

Hijo de puta. Creé que moriré. La oruga gritó y pude ver sus dientes, finos y afilados como cuchillos. Nos miro fijamente como cuando un niño piensa que va a hacer con las 2 hormigas que se han metido dentro de su habitación. ¿Llamará a su madre para matarlas? ¿O nos aplastará cruelmente hasta nuestra muerte?

No, Boom-boom-bang-bang no era de esa forma. Él era más meticuloso, más endemoniado. Y por tanto jugaría con nosotros hasta cansarse y sólo entonces nos matará. Pero mientras tanto daré la suficiente guerra.

Comience a dispararle a diestro y siniestro. Su cuerpo sangraba, pues aunque el arma no le quitaba la suficiente carne para desgarrarle al menos le hacía pequeñas heridas. Pero cinco pequeñas heridas juntas son una herida normal.

El indio por su parte seguía inmóvil con una katana en sus manos. Era extrañamente curioso, pensaba que sacaría un arco y unas flechas. Pero no, saco una katana.

La cola de la oruga gigante se dirigió hacía mí, y yo pude esquivarla. Entonces vi a su cabeza justo enfrente de la mía, con ese mal aliento y esos dientes de cuchillos. Rápidamente esquive la cabeza, y entonces me vi atrapado en un nudo formado por su cuerpo.

“Mal final”, pensé. Sin embargo seguí disparando a parte del nudo, corriendo el riesgo de desintegrarme. Pero el nudo comenzó a apretarme fuertemente el cuerpo y mis manos soltaron sin querer las armas. La oruga sonreía al oír mis quejidos. Fue entonces cuando el indio comenzó a atacar a Boom-boom-bang-bang. Se duplico, uso una especie de poder oscuro. Y ya no era un sólo guerrero sino dos, cada uno con su katana y con sus mismas habilidades. Recordé que el tener poderes no pertenecía a la raza de los humanos normales, ni a la del pueblo indio,… Sólo tenían poderes la raza de los yheines. Los yheines son un pueblo oscuro que vive en las profundidades del universo, ocultos de la raza de los cornicerus (raza que domina el universo actualmente). Por tanto ese indio tenía que tener algún padre o madre que fuese yhein, si no no sería un yhein.

Ambos yheines saltaron sobre la cara de Boom-boom-bang-bang, exactamente sobre su ojo. Clavando sendas katanas en el único ojo de la oruga gigante, y justo cuando ésta gritó volvieron al suelo. En ese momento Boom-boom-bang-bang me libero, aflojando su nudo, y caí al suelo.

-Ya te dije que no gritases demasiado. - dijeron los dos yheines a la vez.

Ambos siguieron haciendo cortes en la cara de Boom-boom-bang-bang. En los labios y en la nariz. Boom-boom-bang-bang cayó al suelo, gritando de dolor. No podía ver quien le atacaba ni saber donde estaban sus atacantes. Estaba atrapado en la trampa de un ser que había esperado durante toda su vida con ese momento. Con el momento de tener ese trofeo.

Pero yo no iba a dejar que se llevase toda la gloría, así que lance bombas desintegradoras al cuerpo de Boom-boom-bang-bang. Eran una especie de bombas lapa, así que corrí lo más rápido que pude alrededor de su cuerpo para que no me estallarán. Su cuerpo se desintegro, dejando únicamente su cara y su único ojo. Ahí en el suelo, ese trozo de piel seguía moviéndose. Fue entonces cuando recogí mi escopeta y desintegre esa cara.

Me dispuse a buscar el tesoro, pero sucedió algo extraño. Ambos Yheines se volvieron a fusionar para dar lugar al mismo ser de antes, pero éste se encorvo y puso sus manos sobre su cabeza, gritando lo siguiente:

-¡Callalo! Sigue vivo. Sé que sigue vivo. Me está hablando.

“Matale. Él no tiene vida. No es como tú. Nadie fue nunca como tú. Eres el mejor. Él no me habría vencido de no ser por ti…”

-¿Pero que dices? ¿No ves que todo su cuerpo ha sido desintegrado?
-No. Hay algo en este lugar que queda de él. Creo que lo mejor sería destruir este templo. Desintegralo cuanto antes.
-Ni hablar. No sin antes encontrar el tesoro.
-Idiota. No ves que él nos matará si no hacemos algo.
-A mí no me está hablando así que no tengo ningún problema.

“Ves. Es un hipocrita, como todos ellos. Recuerdas, te decían que nunca serías capaz de vencerme. Pero me venciste. Y se reian de ti. Y lo más gracioso es que si vuelves a casa no te creerán. Necesitas pruebas…”

-¡Callate joder! ¡Callate!

El indio cayó al suelo, y choco varias veces su cabeza contra las losas. Supuse que fuera lo que fuera lo que le pasaba no era asunto mio, así que busque el tesoro.

“… Y yo puedo dartelas. Escuchame. Eres el vencedor, acepta mi regalo.”

-¡Nunca! ¡Jamás!

“Y que hay de esas chicas que te gustaban que se fueron con los que se reían de ti. Que hay de tus padres, y de los idiotas de tus hermanos. Todos ellos están sirviendo a un alguien gilipollas que no eres tú. ¿Y tú? ¿Qué pretendes? ¿Terminar como ellos? Comos los hijos de un Abel. Despierta.”

-Joder, no me hagas ésto por favor. Soy un buen hombre. Siempre lo he sido.

“Y quieres seguir siendolo y que se sigan riendo de ti. Ja, ja, ja,… Vamos, sabes que te haría un favor. Despierta.”

-Te oigo. Sigo viendo tu cara. Destrozada y sangrienta. Sigues vivo. ¿Estas ahí?

“Abre los ojos.”

-Los abro de par en par.

“Escucha. Mira tus manos. Tus poderes se han multiplicado. Ya no te duplicaras, sino te duplicaras y tus replicas se duplicaran sin limite. Tu fuerza es incrementada y tus habilidades también. Eres más fuerte, eres mi legado. Eres mio. Me servirás, para siempre. Y tendrás todo lo que quieras. Para siempre.”

-Para siempre. - dijo el Yhein esbozando una sonrisa. - Para siempre. Ja, ja, ja, ja, ja, ja,…

Al rato encontré el tesoro. Era una habitación llena de oro y joyas. Con una especie de bomba atrapadora, lo guarde todo en una píldora. Y guardé ésta en uno de mis bolsillos. Volví a la entrada y me encontré con el yhein en la puerta con la katana desenfundada.

-Preparate para morir.
-¿Qué? Espera, habías dicho que el tesoro…
-Deja el tesoro donde estaba y preparate para morir.
-Bueno si es lo que quieres. - dije lanzando la pildora al fondo de la habitación. La pildora al caer al suelo hizo aparecer todo el tesoro. El Yhein se duplico y comenzamos a luchar. Ellos esquivaron todos mis disparos y me atacaron con la espada. Pero yo me defendí chocando mis metralletas contra sus katanas.

De repente, las copias del yhein se duplicaron y éstas a su vez se duplicarón. Y así siete veces más. 1024 copias del Yhein me atacaron sin limite. Me cortaron en miles de trocitos y me destriparon de la forma más cruel y lenta posible.

Y desde entonces mi espíritu vaga en aquella sala junto con otros más. Vemos como viola y mata a chicas en el castillo, como vence a miles de buenos guerreros, y como ríe sin descanso sabiendo que jamás será vencido.

FIN

Publicado en bestia, relato | Etiquetado: , | No hay comentarios »

Un oasis a 4000 años luz de casa.

Publicado por Griseo Mitran en Febrero 19, 2008

Aviso: Continuación del relato Una parada a 2000 años luz de casa.

Tras varios días buscando un lugar en el que escapar del guía turístico hallé el oasis y me oculte entre las palmeras. Ellos me perdieron de vista, seguramente no me echarán de menos.

Ya basta de tanta explicación pasemos a la acción. El verdadero motivo de mi viaje es la búsqueda de un antiguo tesoro, él cual se oculta debajo de un templo. En dicho templo hay un ser maldito al cual llaman los indios como Boom-boom-bang-bang. Tenía un mapa del lugar. Era emocionante, por fin iba a ser como los antiguos buscadores de tesoros de la historía.

Tras muchas horas de trayecto conseguí llegar a otra especie de oasis gigantes en el centro del cual se hallaba el templo. Sólo que cuando estaba en la puerta vi a un indio que también iba a entrar.

Empuje las puertas y en ese instante el indio me detuvo y me dijo:

-Si vienes a derrotarle, colaboremos.
-¿A derrotar a quien?
-A Boom-boom-bang-bang, ¿A quien va a ser sino?

Hacía ya bastantes años que no practicaba el lenguaje universal del universo, el cual nos obligan a estudiar para poder hablar con los distintos seres que pueblan el espacio.

-Perdona. Tú puedes derrotar lo que quieras, yo sólo he venido por la pasta.
-¿Por la qué?
-Por el tesoro.
-Ah, bueno. Mientras no molestes puedes hacer lo que te dé la gana.
-¿No te interesa el dinero?
-No. Vengo por una cuestión de honor. Si venzo a ese ser volveré a mi hogar como un hombre, si no volveré como un cobarde.

“Extraño comportamiento él de estos indios” pensé.

-Bueno, si me disculpas… Voy a abrir esa puerta.
-De acuerdo.
-Vale, pero quítate de en medio ya.

El hombre se aparto y yo entré dentro del lugar corriendo. El indio entró en la estancia lentamente. Observamos varios espíritus danzando en el lugar. No debía de ser fácil abandonar la vida y escapar de allí al mismo tiempo. Pasados varios minutos salieron por la puerta, la cual se cerro de golpe.

El castillo tenía varios cristales en el techo, como si fueran ventanales. Y como era de día, parte de esa luz entraba. Sin embargo, de repente, todo oscureció como si un demonio hubiese llegado del mismo infierno a matarnos y torturarnos.

No, era peor que un demonio. Era Boom-boom-bang-bang, la oruga gigante de un solo ojo. Y una sola boca. Todo su cuerpo, marrón, rodeaba la sala. La cuestión ahora no era el tesoro si o el tesoro no, la cuestión ahora era ¿Viviría para gastarme el tesoro en comprarme un planeta a mi gusto?

Así que saque dos escopetas desintegradoras de 5 gramos de materia, por cada disparo.

-No decías que no ibas a luchar.
-Si, pero si no puedo irme con el tesoro sin que esta oruga no me deje pasar pues tendré que cargármela.
-Pues procura no molestar y no chillar demasiado.

(Continuará…)

Publicado en bestia | Etiquetado: , | 1 Comentario »

Una visita poco cortés

Publicado por Griseo Mitran en Febrero 13, 2008

Por cada segundo que pasa más se enfada. No puede soportarlo y sale volando de allí.

Sus manos siempre fueron iguales, pero cambiantes. Unas veces eran dedos de humano, y otras garras de dragón. Pero eso nunca le importo. Nunca nadie se quejo de él. También es cierto que nunca nadie tuvo oportunidad.

Tanatos decidió alzarse ante las tinieblas y prepararse para otra lucha. En el lugar donde un anciano druida murió. En el mismo sitio donde una batalla milenaria sucedió. Aquel día una especie de humanos que se transformaban en dragones, lucharon contra un solo ser: el druida Pagartos. Y Tanatos fue uno de los pocos que sobrevivió. De hecho era el más fuerte.

Tanatos volaba en el cielo gris de la ciudad de Nueva York, mientras se dirigía hacía Europa, cuando de repente un ser volador le tiro de la oreja y lo lanzó al mar. Tanatos consiguió frenar su cuerpo en el aire y prepararse para atacar.

Enrique despertó. Se pregunto que demonios había comido aquella noche. “Menuda mierda de sueño.” - pensó. Y es que los únicos sueños buenos para Enrique  eran los sueños lucidos.

Alguien llama a la puerta. Sólo llama tres veces, así que supone que será el cartero. Abre la puerta y una llamarada de fuego lo mata. Tanatos quemo su casa entera, y aquel lugar en medio del campo donde hace años tuvo lugar una batalla milenaria.

Publicado en Tanatos, bestia, dragones humanos, microrelato | Etiquetado: , , | No hay comentarios »

La historia de una mentira

Publicado por Griseo Mitran en Febrero 2, 2008

dsc00112.jpg

Y la oscuridad se pegó a sus paredes, como una lapa al corazón. Extrayéndole la sangre hasta dejarle seco, pero en este caso el ser sobrevivió y se transformo en un oscuro edificio que cuando la luz del sol le tocaba intentaba huir de ella bajo un techo agujereado. El aire fue su signo, no hay forma de huir del roce de ese frío viento y de aquellos fríos sentimientos que rodeaban a aquel lugar. Invadido por la tristeza y la destrucción de una sociedad, en vez de enseñar un lado claro de ésta. En vez de mostrar al mundo que con ser tal y como eres basta. Mostrando al mundo la cara de los marginados de la sociedad, para devolverles en su puta cara la maldad que le transformo en esa piedra camuflada.

Basta, nunca la nada fue mejor que algo. La destrucción de los placeres y de tu persona implica otra religión más. Otra mentira que viene callando. Otro cauce con agua que jamás llegará al mar. ¿Tanto cuesta admitir la verdad?

¿Quien eres? Mírate al espejo e intenta recordar quien fuiste y quien eres. Fuiste mentira, eres mentira, y serás mentira. Durante toda tu vida. Pues la verdad no permanece en una vida que siempre todo es una completa sarta de mentiras que inventan los otros sobre ti. Siendo los otros tus padres, tus hermanos, tus amigos, tus enemigos, tus compañeros, tus profesores,… Nunca fuiste de verdad, pues la mentira y la hipocresía es el símbolo de lo humano.

Roza el dinero (mal del mundo), roza la muerte (oscura sed), toca el filo de la hoja del papel de tu vida (signo de lo prohibido), bebe del vino dulce (besando los labios de la destrucción),… No seas como los demás te dicten. Haz lo que quieras, cuando quieras y como quieras. Sólo si te comportas así serás esa otra falsedad que siempre escondiste a los demás.

¿Quien fuiste? El esclavo de los demás. El culpable de lo que te falta y de lo que tienes. La pasión escondida en el rincón de un recóndito y desordenado cajón. La destrucción contenida, la matanza de la falsedad del yo. La superioridad del superyó, y el deseo de asesinarlo.

¿Quien serás? El hijo de Cain que nunca cumple los designios de su padre. Él que matará a Abel y restregará su sangre en la cara de los demás. Él ello que siempre ansiaste sentir. El Ello que escondiste. Yo no soy ello, te dices al espejo. Pero sabes que es mentira. Pues la verdad es que el ello es tu verdadero yo.

Publicado en bestia, fotografía, microrelato, ¿Fotolog? | Etiquetado: , , | No hay comentarios »

La vieja locura

Publicado por Griseo Mitran en Enero 21, 2008

Aviso: Esto es una escritura automática hecha por mí. Eso significa que todo este texto no está escrito por mí (bueno mas bien por él mí que conocéis), sino por mi subconsciente. ¿Cómo he conseguido llegar a hacerla? Pues muy sencillo, al principio he evocado imágenes, sueños y recuerdos a mi mente, hasta que mis dedos ya eran más rápidos que lo que estaba pensando. En ese momento llegué a estar de tal forma que no pensaba en nada, mi mente estaba totalmente en blanco. Ese es el momento que buscaba, pero me he detenido justo cuando he oído la voz de mi hermana despertándome del trance porque quería ver una cosa por el ordenador. Jajajaja… La próxima vez lo haré en papel, seguramente de esa forma llegaré a ese estado antes. Me ha gustado la experiencia y la repetiré en varias ocasiones. En fin, ésta es la explicación de porque este texto es tan inquietante.
——————————————————————

Silencio, ahí vienen. Entre las sombras, entre el vació,… en un punto medio entre lo probable y lo improbable. Sé que están ahí, se que vienen a por mí. Me buscan, no sé desde cuando. Han estado ahí siempre, los veo. Ahí están. Bang bang bang. No quedaran ni un solo hueso en su piel desierta, no habrá almas ni milagros. Veo un apocalipsis que no existe, una ilusión no real, una ralla en el filo de una hoja de papel. Escribo, escribo sucesiones de palabras sin sentido. NO sé la realidad existir o no. NO sé no pienso no sé… Tú no existes solo tu ilusión. Esa sombra sin vacío, esa vana realidad en tu expresión. Me cago en todo lo que signifique algo, pues ahora nada lo significa. NO hay forma de pararme, soy una piedra contra los ojos. Soy fuego ante el hielo. No paro no me detengo, la velocidad es mayor que el pensamiento. No hay un porque, no, no lo hay. Todo sigue moviéndose pero hay una forma de pararlo. Si, sé que hay una forma de detenerles y no es la verdad. Pues la verdad también es mentira en sus bocas. Todo lo que dicen es mentira. No existen como en rose red. Ellos no están aquí pero los veo. Veo sus bocas sangrar y de sus manos emanan señales de odio hacia los vivos.

Todo esto es la sombra de una ilusión pasada. Algo que perdí entre un mar de recuerdos. Algo que ni tú comprenderás, pues sólo la imaginación lo puede. No hay forma de pararlo, creo que si la hay. El pensamiento vuelve pero intento pararlo, sigue cállate maldito. No estás ahora mandando, yo estoy ante tus pies. Yo voy a por ti, te cojo y te meto en la caja a la que siempre me enviaste desde nacer. Me buscaste cuando comenzaste a correr, cuando eras niño no me veías pero ahora sí. Ves está ilusión en tu ser pero no comprendes que todo cambia a tu alrededor y no podrás pararlo Sergio. No podrás, todos ellos morirán y su sangre se extenderá bajo sus pies. No podrás remediarlo, no puedes hacer nada. Ahora yo domino esto, ganarás algo pero perderás otras cosas más importantes. Es ley de vida, es la vieja venganza que soñaste con cumplir. Es la maldita ilusión que llega a ese loco que está debajo de tu piel. Lo que siempre soñaste ser llegará, pero lo que fuiste desaparecerá como la sombra de la ilusión que siempre pensaste que no llegase. TRANCE, trance,… No, no te detengas. Sigue hablando. Sé que estás ahí, debajo de mi piel. Entre las llagas, entre los huesos. La vieja locura, jamás descubierta.

Busca, busca perrro traidor. Entre los matorrales, te intento decir algo. Busca entre los matorrales de tu imaginación, amigo. Ahí encontraras lo que siempre quisiste ser, no la falsedad que te obligan a ser. No sigas las normas, no sirven para nada. Déjate guiar por tus sueños y siéntelos como si fuesen el mañana.

Publicado en Arañas, Sueño, bestia, escritura automática, microrelato, surrealismo | Etiquetado: | 1 Comentario »

El retorno del ser.

Publicado por Griseo Mitran en Enero 20, 2008

“Mi amiga, todo ha terminado. Entiéndelo es el fin.”
“Si lo entiendo. Lo que no entiendo es por qué eres así, ¿Por qué lo has ocultado todo este tiempo? Dímelo, ¿Por qué? ¿Por qué me dejas con este mal que me daña y me hiere como una bala en el centro del alma?”
“Porque soy una persona malvada, supongo. No lo sé, no me importa.”
“Pues entonces a mí ya no me importas. Por cierto, ¿Sabes que hora es?”
“Las siete de la mañana. Está amaneciendo.”
“Exacto.”

No, nunca supe del todo porque cuando amanece… Ni lo sabré. Es algo tan misterioso. ¿Por qué despierto y me encuentro a todos muertos y desmembrados? Toda la habitación en la que paso la noche termina con cadáveres brutalmente asesinados, y al principio no sabía el porque.

Sueño. Sueño que estuve contigo en algún otro lugar. Que la rabia se fue en aquel lejano tiempo, pero ahora que te vas ha vuelto. Y más brutal que nunca. Es por eso que también terminas muerto. Y mis manos manchadas de mi sucio crimen. No tengo ni idea de a quien acudir. He tratado por todos mis medios detener esta enfermedad.

En cada amanecer ataco y luego devoro piezas de carne. A veces son gente que ya estaban muerta, otras personas inocentes y vivas. He experimentado con montones de animales y todavía no he encontrado una vacuna que me aislé de mi mal.

El misterio tal vez se encuentre en el fin de mi infancia, cuando maté a mi padre a navajazos. Al día siguiente, cuando amaneció, me transforme en esa criatura. Sin embargo ni siguiera probé su carne. Creo que eso fue porque era un cabrón, y porque él violó y asesinó a mi propia madre aquella misma noche. Los policías nunca supieron que pasó realmente. Y cada día más asesinatos brutales, fue entonces cuando en los periódicos hablaban de una secta que cometía esos crímenes. La secta de Eanos.

Todos mis crímenes, se los achacaron a ellos. Y por ello tenía que pagar mi castigo, tenía que encontrarme con ellos en una noche cruel en la que iban a matarme al amanecer. Pobres ilusos, cuando probaron mi poder. Murió mucha gente, hubo mucho heridos y vísceras por todas partes. Sin embargo Eanos y los miembros jefes ni se movieron. Es más esperaron a que mi ira terminase. No sé ni como aguantaron durante todo ese tiempo, pero cuando desperté después de mi ataque se acercaron y me hicieron miembro de su secta.

Gracias a Eanos aprendía a controlar durante las horas del día a la bestia del sol, mediante tranquilizantes y drogas. Es entonces cuando empece a experimentar para encontrar un remedio. Un claro de luz en este apocalipsis. Alguna forma de reiniciar mi vida y ser como los demás.

“Eriaka, ¿Qué haces con todas esas sustancias y esos animales?”
“Crear drogas con distintos efectos. He encontrado drogas del sueño, la ira, la verdad, para lavar el cerebro,…”

Como no encontraba dicha sustancia, buscaba de paso otras cuantas con distintos efectos. Sólo para aprender. Aunque al final terminaron probándose en personas humanas por el bien de la secta. Al igual que yo soy utilizada por el bien de la secta. Aunque tengo días libres para mi misma. Días en los que intento disfrutar de mi naturaleza humana. Días en los que te encontré y te quise, en esos días fue cuando más ansié encontrar ese antídoto. Pero no lo entiendes. ¿Verdad? Y ahora que tu cabeza esta sobre mi mano derecha, te saco esos ojos que son lo que más necesite en aquella vida. Cuando llegué a casa los guardé en una caja como recuerdo de lo que fuiste.

Llamé otra vez a Eanos.

“Ha vuelto a suceder.”
“Joder, otra vez. Tranquila, limpiaremos las posibles huellas.”
“Gracias. Nunca sabré como pagártelo.”
“Yo soy él que te lo debe pagar, recuerdalo. Por algo te doy ese sueldo proveniente de los admiradores de nuestro gran Hades.”

Colgué el teléfono. Él pensaba que aquel hombre era una victima más, pero en realidad yo fui una victima suya. Otras mañanas había devorado a gentes sin razón. Ésta vez, si hubo una razón de por medio… Pero que cosas digo. No. No hubo razón. Pues el amor crece sin razón alguna, la pasión no debe tener frenos. Y cuando te sales de la linea de la carretera y rozas el sentido del odio, todo se vuelve inaguantable. Son emociones, algo contra lo que siempre luché. No, joder. No puede ser. ¿Yo enamorada? Una bestia asesina… No, joder. Tiene que haber otra razón/sinrazón.

Si, es verdad. Entre tanta sangre, entre tanta violencia, entre tanto odio,… Encontré a una persona en el mundo que supiera frenarme. Que tuviese la consciencia de echarme una mano y estar ahí para todo. Él sabía quien era, sabía que iba a morir, y no hizo nada para detenerme. Él sabía que me vengaría por abandonarme, y no huyó. Me lo dijo como si fuera algo importante.

Sigo sin entender. Y no lo abandono, y no me suelto. Y sé que es de momento, y sé que es por ahora, y sé que ya es tarde,… Pero no lo entiendo. ¿Por qué en plena oscuridad hallé algo de luz y de paz? ¿Y por qué jamás la volveré a hallar?

Publicado en Eriaka, bestia, relato | Etiquetado: | 1 Comentario »