Advertencia: Este relato contiene partes extrañas y confusas, esto es debido a que procede de un sueño que tuve. Lógicamente uno cuando se despierta lo recuerda todo, pero después de desayunar sólo recuerda algunos trozos. Así que hay partes que no provienen de mi subconsciente pero que están ahí para aclarar, aún así son muy pocas.
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(Chica) “¿Una cinta de terror?”
(Sergio) “Si, o eso creo. Vamos a verla.”
Mi hermana, un chico con media melena negra y ojos negros, una chica con pelo tintado de rojo y largo con ojos verdes, y yo (Sergio) estábamos a punto de ver una película de terror. No sé ni como accedí a verla en compañía, ya que suelo ser una persona muy cerrada en cuanto al cine y suelo odiar las pelis que les suelen gustar a la mayoría. Además es difícil que una película me guste así por así. Generalmente odio las películas de: fantasía (se incluye Harry Petas y demás peña), románticas, acción típicas sin un argumento y con un guaperas de protagonista, de política, de adolescentes, típicas películas españolas de cine de guarradas,… es decir odio casi todas las películas que están en la cartelera de los cines, excepto las de terror y las que tienen un argumento emparanoyante. También me gustan las de ciencia ficción, pero sólo cuando tienen un buen tema. Otras que me gustan, pero ya un poco más difícil, son las de humor pero no hay tantas de humor que me agraden (generalmente odio las de humor “inteligente” y las de humor demasiado “no inteligente”).
Extrañamente la película encajaba perfectamente con todo lo poco que me gusta del cine. Además tenía un algo muy emparanoyante. Ese algo era que nosotros cuatro aparecíamos de protagonistas de la película. Al principio nos sorprendimos bastante, porque no sabíamos ni como esta cinta había llegado a mis manos ni porque estábamos en esa película.
En la película se veía como nosotros cuatro, junto con un héroe (al cual le llamaré Crack1), armados con una katana, luchábamos contra una serpiente gigante anaranjada por las calles de una ciudad desconocida. Al final de la cinta, nosotros cuatro eramos los únicos supervivientes.
Cuando se termino la película nos lanzamos miradas de confusión los unos a los otros. Y como si se tratará de un instinto de supervivencia, lancé la cinta al suelo y salté sobre ella varias veces. Se rompió en miles de cachitos, los cuales eché al fuego de una chimenea.
Estamos a las afueras de una nave extraña. Hoy es Halloween. La nave son dos esferas blancas, una muy grande y otra muy pequeña. Ambas están pegadas, la una a la otra. Y ambas tienen varios ventanales, que hacen de espejos en el exterior de la nave, pero también son cristales transparentes en el exterior de ésta.
(Hermana) “Ésta debe de ser la famosa nave que buscamos. Ya sabéis, la que siempre en su interior es Halloween y que siempre viaja a planetas en los que es día de Halloween.”
(Sergio canturreando) “Ésto es Halloween, esto es Halloween,…”
(Chica) “Shhh… ¡Cállate!”
Ninguno de nosotros cuatro iba disfrazado, excepto el chico de media melena que se disfrazo de pirata con un parche en el ojo y una camiseta de rayas blancas y negras. Aún así nos dejaron paso. El viaje en dicha nave era gratuito y podías estar todos los días que quisieras. Siempre había fiesta de Halloween en el salón de la nave. Nunca dormíamos, siempre estábamos de juerga.
(Chico) “Fíjate, están todos. El típico chulo, el típico ligón, él que siempre se disfraza de gótico,… Incluso están los que no se disfrazan. Es increíble la cantidad de estereotipos que hay.”
(Sergio) “Ésto no me gusta nada. No deberíamos de estar aquí, y más después de haber visto lo que vimos en esa cinta…”
(Chica) “¿Qué pasa? ¿Acaso no quieres que lleguemos a la parte en la que me comes?”
(Sergio) “Me gustaría pero esa parte no estaba en la cinta, si no recuerdo mal.”
(Chica) “Pues esa cinta tendrá un fallo… Ya sabes, no todo puede ser perfecto.”
Suena una señal de alarma que nos avisa que salgamos a las afueras de la nave y como pájaros en bandada lo hacemos empujándonos unos a los otros. Caen bebidas y comida al suelo. Mucha gente se vuelve estúpida y egoísta sin venir ni a cuento… En fin, lo típico que pasa en las emergencias.
Estamos en una ciudad de un planeta desconocido. La ciudad me recuerda a las casetas del real de la feria de Málaga. Una vez que estamos todos afuera, vemos que es lo que ocurre: un grupo de policías y de guardas de la nave luchan contra una serpiente gigante que proviene de la esfera inferior de la nave. Estaba enroscada en la nave, su cola estaba enganchada a esa esfera pequeña y su cabeza atacaba a los guardas. La cola de la serpiente era blanca y su piel se iba tornando en amarilla y anaranjada hasta llegar a la cabeza, la cual era roja.
La gente que hay allí es tonta y decide burlarse de la serpiente. La serpiente, en cambio, no es nada tonta y elimina a todos los guardias y engulle a todo el personal uno a uno.
Nosotros cogemos unas katanas que nos encontramos por las calles enganchadas al suelo y hacemos lo mismo que un chico de allí. Su nombre no lo conocemos, por tanto le llamaremos Crack1 y se dedica a matar bichos extraños por la galaxia. O eso al menos dijo mientras luchaba con una katana contra la serpiente.
Nosotros le ayudamos como podemos, defendiéndonos con la katana de los ataques de la serpiente. Por suerte salimos ilesos de la lucha. No pasa lo mismo con Crack1, él cual sale muy herido pero consigue dar muerte a la serpiente cortandole la cabeza.
FIN